I
Una cáscara sol
y la semilla de un tiempo,
en un mar de eras,
cifrado en un pequeño conjunto de huesos
que deambula,
errando las noches por los días
y los vientos
por lluvias.
Huesos y piel
y olvido,
demasiado olvido,
en ese eterno futuro
que nunca llega.
II
El abismo
es el día gigante
que llega
a aplastar al osado
que anoche
no temía a los miedos humanos
y hoy yace,
extinto sobre la arena
y aún mirando el sol,
sabiendo la piedra de su desgracia
en cada sueño que tuvo hasta entonces.
Pero ya no habla.
Siempre creyó un momento más.
Luego.
Más tarde.
Nunca más.
Morir una sola muerte.
III
Alas del tiempo,
ilusiones sobre la hierba,
las nubes,
el campo aletargado
el horizonte sin fin.
(el sol siempre sol
el sol que en la mañana no sabemos)
El tiempo agita las alas
sobre todos los albas
y despierta la danza
del fin de los tiempos.
Y todos ven el gran viento caer.
miércoles, 17 de octubre de 2012
martes, 9 de octubre de 2012
Simetrías
I
¿Qué te digo?
¿Qué silencios uso?
¿Qué escala musical..?
¿Debería usar una escala?
Un orden una lógica unas exactitudes
o el desmadre de los vacíos
y los agujeros en el tiempo.
Quiero
lo segundo
los misterios
de los marfiles de la noche,
del cementerio en sus interminables éxodos solares,
el atardecer etílico
de los que se hieren por la sal en la boca.
Y..
¿Quién sos en fin?
¿Estás?
Soy
la persona
en tus vértices lunares.
Tu sombra opuesta.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Vértigo
I
Despedazado con la tarde rota,
cayendo los dos por la música de los quiebres,
de las muertes que van despacio, de los ausentes,
que se despiden con los silencios negros,
rotos ambos en un abrazo cálido,
ante la cercana niebla y la fría cubierta del derredor,
la tarde que pierde su voz,
la tarde que se olvida, la tarde que me toma, al fin,
entre las uno, dos, tres, cuatro, cinco,
seis, siete personas en esta esquina olvidada del mundo,
cada uno su vida misterio,
cada uno su vibración y color de sangre
en la parte favorita del día,
ropas distantes por toda la cuadra,
miradas extrañas de mundos dispersos
caigo roto
con la tarde
y mis miradas infinitas para con las cosas.
Despedazado con la tarde rota,
cayendo los dos por la música de los quiebres,
de las muertes que van despacio, de los ausentes,
que se despiden con los silencios negros,
rotos ambos en un abrazo cálido,
ante la cercana niebla y la fría cubierta del derredor,
la tarde que pierde su voz,
la tarde que se olvida, la tarde que me toma, al fin,
entre las uno, dos, tres, cuatro, cinco,
seis, siete personas en esta esquina olvidada del mundo,
cada uno su vida misterio,
cada uno su vibración y color de sangre
en la parte favorita del día,
ropas distantes por toda la cuadra,
miradas extrañas de mundos dispersos
caigo roto
con la tarde
y mis miradas infinitas para con las cosas.
jueves, 30 de agosto de 2012
Lados
Las tardes quebradas
de tanto claro oscuro
de bien los bordes,
los extremos,
las negaciones sobre las negaciones,
los puntos más lejos entre sí
y con solo ir hacia
el lado contrario
se soluciona todo.
de tanto claro oscuro
de bien los bordes,
los extremos,
las negaciones sobre las negaciones,
los puntos más lejos entre sí
y con solo ir hacia
el lado contrario
se soluciona todo.
martes, 28 de agosto de 2012
La voz
La voz impostada
de asir mi propio ritmo
en algún tiempo
que no sé
pero
me saben
me desarman
me apresan
me encierran
con una sola canción
interminable
dando vueltas
como una serpiente
sobre el desierto circular.
Inventé la voz
que hallé caída en un rincón
que otro vio vacío,
de esas casualidades,
quise la voz
como el hechizo
para deshacer todas las debilidades
y entrar los campos de la consciencia.
miércoles, 22 de agosto de 2012
Jardines de diamantes
Saltar a una dimensión
de otro color,
de otros órdenes de átomos,
De otros sexos plurales,
de otros albas negros, de lunas solares,
de inversiones y dobles mares,
sonidos con las líneas de las manos
Destejiendo las dimensiones
y estirando el tiempo
distorsionando los lugares
confundiendo las cosas
Y dejando cosas perdidas
En algún rincón equivocado.
Y la tensión En los bordes del todo Apretado contra el alma.
sábado, 18 de agosto de 2012
Los erróneos
Somos erróneos,
pero nadie sabe de los vacíos,
de los silencios,
de nada.
Somos silencio
hecho de la mudez
de los labios de bocas secretas
aún no descubiertas.
Desarmados,
uno sobre el otro,
en la historia desconocida
que nadie escribirá jamás.
Cuál es el lugar de cada alma
es confuso,
es incierto
y no importa
cuando estas manos
y estas ansias.
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