miércoles, 23 de marzo de 2011

ntretusismebraanoche

y si asi fuera de tan simples cosas a las que me remiti
que no sin saber sino ta ve z demasiado sabiendo
que el repulsionar las hondonadas
que rerrar las avisapàs del encanto molecular
porque una vez
u y nnio dos veces

lograste, lo lograste esta vez
y una vez mas como esa
vez
que tanto
te dije
no mi dia no mi hoy fia no mi ser
pero los zumbidos suferon alertandome porque sabian
sisisis
asabiean
que todos se confsabukan para no despertar
y dejamre despierto entre los calores de tantos
soloes
tantos soles
amainó la ventisca
se prendió el fuego rojo
y me empujaste esta vez
auqe yo no queria no venia bien
ero emi dia hoy
no mi hoy, pro ofavor

invento voy inventano quehaceres nuevos
voy inventando desodrdenes diversos porque seo las fojo
la oultima
apeoro o oa ojjeok...

miércoles, 9 de marzo de 2011

Prensaron los molinos de viento
para esconderlos bajo una roca
antes que viniera el demente de siempre
a emborrachar las aspas con la tinta enmugrecida
con los pinceles desparejos

Relluvias

La relluvia,
por la decadencia, por el pasto de la mente,
por el asiento del acompañante.

Repartía viejos sacos húmedos
donde decía habia guardado la lluvia
y saltó las cuerdas de las niñas,
para seguir el paseo profeta
a indulgencias con los simpáticos erróneos.

Relluvia,
como si ella no, como si no su pecera de engaño,
la pecera sin peces, de las lágrimas
o de la lluvia
que usaba para despintar los cuadros lindos.

Rellamaron los descosidos
que pies por la calle detrás,
que atascados a sus faroles de siempre,
que secos de sol y luz.

Tuvo el éxito, el desorden para su paso,
hilarante,
vendiendo lluvias
cuando ella tenía tantas
y tantas que solo guarda.

domingo, 6 de marzo de 2011

Entidad

I
Cuerdas rotas
se le cayeron en el invierno
por las graderías
por el mármol de a intervalos
que recorría los techos de su palacio.

Persiguió al aire culpable
y trepó montañas buscando el hálito
y solo quedó un dedo en tierra

y el mundo empezó a girar

y ya nunca pudo bajar.

II

Hace girar el mundo
con su pie
con su poco
intentando
el cometa
que siempre se le escapa.

Viaje hacia abajo en los círculos

Posé mis oídos en el agua
ví los círculos a través de los peces
y pude husmear los bemoles profundos
que me cobijaron con las redondeces del agua,
con los sinfines de oxígeno.

Puedo nadar como camino,
puedo saltar como nadaba
se me torcieron las muñecas
al intentar agarrar dos dioses
que se escapaban de mi medio yo

¿Quieren venir, queridos?

Dioses que huyen del reino
del agua al reino, de los reinos
a los dioses los reinos
y los peces, húmedos en la humedad,
solo asistían al relleno de las palabras
que intentaron pero ya el fuego no
que intentaron
como esta vez
en que ya voy perdiendo lo que me queda de agua,
lo que me queda de dependencia en el frenesí necesario
necesario
porque el fuego
es mentira que no existe en el agua.

Mapa

Anexiones de lo que le gustaba,
un mapa le recorría la piel
y le hacía añicos las persianas del irse a dormir,
herido de las cosas
que están
y ya mañana o quizás o tal vez
ya no.

Luz a luz

Dulce el paso lento de las hojas
que se hacen sombra para relanzarse de luz
en las baldosas que tantos veranos
tantos otoños tantas aguas
y tantas historias simples
que se redimensionan con los desvaríos
de la luz que se transforma en luz
para dar de lleno en la nariz del día.

Eleva, como siempre,
las sustancias de las memorias,
las leyendas de las cosas que nos tocan.