miércoles, 25 de enero de 2012

El amarillo de Van Gogh


La tuve en mis manos
la forma del amarillo de Van Gogh

la tuve
en una brisa,
en una canción
hecha de las manos
vibrando
por el pasado y el futuro
en el indefinido presente

de algún lado
de algún ser

tuve el amarillo de Van Gogh
el que más amabas
el que supe relatarte
un rato de un día
en que me miraste a los ojos
y tanto

era un pájaro
hecho de girasoles
ese amarillo destejiendo los seres,
y sus cielos y sus mares
eran un pájaro
hecho de Van Gogh,
del amarillo
y de unas manos,
de un otoño,
de mis flores,
de tu mirada

de los dos un poco más.

Ida cálida

Todo el desorden
al irte,
la carrera incansable de cada mañana,
cada sol a tu exilio

la desnudez de tu campo

infinita apertura

los pies sueltos
a enredar el pasto
a su estela
el viento
prestando atención
y viéndote
exiliada, blanca,
lejos del desorden

en el orden
del siempre adelante
aunque yo
simplemente mire
aún tengo
tus formas en la casa,
intocables,
por el tacto mismo.

domingo, 22 de enero de 2012

M


I

La isla de tu vientre,
amanecido de rechazos,

del vos misma en mis ojos
y todas las jaulas para las aves
¡Pero el canto! ¡Su canto!

II

Las manos trazan las olas
de océanos no descubiertos
y llevan viento a mi rostro

cuando todo lo demás al unísono

y ahora el caos
de tu viento
desarreglando el pequeño mundo

pero este día,
pequeño día...

III

Surcos del sol en las heridas,
trabajando la tierra sonora
de los baúles en años.

Los tintineos del caminar lento
(tus puntas de pie, tu falda alada)
tierra que hoy
y su interior
de los años
en los años.

IV

El frío de la orilla
en tu no cruzar el océano,

las cruces clavadas por toda la playa
con todas tus muertes, tus NO
y este frío en la cara,
por el pelo,
las lágrimas que el mar nos sabe
y nos espera

en silencio
con todas sus cruces.

domingo, 15 de enero de 2012

Somos el viento

Somos el viento,
cada uno su color y ansia,
cada uno diametralmente sonoro
en las disparidades de las melodías

hasta que llega ese pájaro
del tardío misterio
de estar hasta tarde leyendo los viejos libros
y la luz ya cansada nos abandona
y ya llegó el día, entonces

este cuerpo
y ese otro cuerpo
se siguen preguntando
otra noche más

pero soltamos el viento
y preguntamos a todos
si saben algo

y la noche
y el día

en ese orden.

Oleaje

Estoy frente al mar
pero miro la arena, mis pies,
el último aliento de la ola

y el mar me estremece
si estás tan cerca.

No,
no puedo abarcarlo,

no,

no hoy, pero sé de un día
que si tu lado yo sé que yo,
puedo sostenerme sobre las aguas
y hacer un puente con tu mirada
a donde sea que no es acá,
a donde sea

¿A dónde?

Más exilios

I
Zig zag
a los espejos

y no,

es que me exilian
mis propias imágenes
a buscarlas más tarde
cuando la hora ya pasó

y perdimos la sapiencia en las cosas,
en los sentidos mezclados

acaso
ese verde fulgurante
de tu día
lo pude ver hoy

a la luz
del espejo en que no estoy
de la estela
de los sabores en la boca
rotos como un árbol
que desconoce su presente.

II

Las campanas se parten en silencio,
se resquebrajan mordiéndose los labios blancos,

se sueltan
a un vuelo que nunca llegará,

viven de la ilusión
de los días en toda su exactitud

decoran su día de mundo
el casi mundo
el ya no mundo
que solo hace ruido sobre su silencio
y el silencio duele.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Un poco de tu sombra

La más serena locura
nace en una palabra,
en un enredo de tu boca

y tus ojos se muestran profundos
por vez primera,
y me buscan en su sombra,
en su mar de mares,

tu boca
y tu lunar estadía del gesto

sereno

de la locura
que calla

de la locura
que sabe.