lunes, 6 de septiembre de 2010

Irreal

Irreal una mano irreales los árboles
hay metales torciendo las casas
hay pañuelos devorados por el viento
y una mano irreal desvaneciéndose en mi mano, una boca pintada
que ya es muy vieja

UNA BOCA PINTADA EN MI MANO
robada
a algún viejo pintor
una boca

¡Una boca! IrReaL en
en el borde de todo lo que conozco
empujándome al borde
y ni sé cuanto dura esa desaparición que los relojes
están desarmados sobre la mesa
recordándome que nunca pude sujetar el tiempo

una mano irreal, un pelo irreal
adjuntada a mi piso de cabeza y pies al techo
y mi grito inaudible en la noche
en que nadie está dispuesto a escuchar

todo es irreal lo que no
lo que no está en mi es irreal
todo es irreal ni lo que toco
ni lo que no toco
ni lo yo sino proyección de un algo
que se perdió lejos hundido en una arena

hubo arena alguna vez
hubo cielo alguna vez
no hubo yo mañana no hay yo ayer

una mano irreal
que me toca lo irreal no me toca no es real lo irreal me toca no me toca nada mi cuerpo es santo inmaculado y no soy no soy de reales no soy de soles no soy de cielos no soy de luciérnagas no soy de mañanas rayadas de luz no soy nada en el firmamento no soy escape de la última galaxia
soy solo no soy
me urdí un cuerpo para venir a este lugar y ver
y ver y ver
y acaso no es todo acaso nada acaso mañana
acaso mañana nada
de todo esto.

Work in progress II

¿Dónde queda esa realidad?
Sé que eso no es suelo (¿Es eso techo?)
Y me desarmo y en el rearme
siempre una parte falta

atrapada en el sillón o debajo de la cama

(...)

(Work in progress)

De inquietos y de galaxias cerca
de inquietos y del mismo sol, los mismos soles,
(las mismas estrellas que en un lugar se repiten
por nuestra mirada de la exacta hora
por nuestra mirada
el sol es el mismo), aunque para ellos
no sean los mismos;

repetimos soles y nos contamos soles...
y ellos observan o no observan
somos tan pequeños y tan hormigas
incansables en las vigilias y las hojas llevadas
que no acá, que siempre el camino
que tan ínfimos y tantas ínfulas de grandes
solo por
poder, entre los dos, ser el doble de altos

el sol incansable de todo el tiempo

y los nosotros pequeños de los pocos días

apuramos el paso
y cruzamos galaxias enteras en nuestro paso
todo
para que el sol vea
todo el tiempo que le sobra.
(...)

domingo, 5 de septiembre de 2010

Exilio


Me hice pared, me hice baldosa, me hice cemento, me hice ventana, me hice mantel, me hice avión de papel, me hice nube, me hice sombra, me hice rayo de sol, me hice agua, me hice hielo, me hice orilla, me hice barco, me hice escalera, me hice piano, me hice taza, me hice jardín, me hice flor, me hice árbol, me hice raíz, me hice noche, me hice lluvia, me hice sábana, me hice pañuelo, me hice tren, me hice pez, me hice montaña, me hice caja musical, me hice almohada, me hice techo, me hice madera, me hice cuaderno, me hice frazada, me hice guitarra, me hice chocolate, me hice vos.

En la ciudad del sol


En la ciudad del sol,
donde el sol cae sobre las inútiles casas
en la deriva del tiempo,
en la ciudad del sol
quise arcilla para moldear la llegada
la llegada de la forma, de la Galatea
de mi desvelo pálido.

Tuve arcilla en mi mano,
inquieta,
que intentaba aparecer la nueva forma
de lo inalcanzable que,
en la expansión irrefrenable de las galaxias,
pudo acercar el átomo primigenio,
de una consistencia nacida de la imaginería,
(de lejos tan lejos tan aire)
a la arcilla inquieta que quería la forma
ansiaba la forma
para sorprenderme
tras una esquina cualquiera
del omnipresente sol.

En la ciudad del sol,
el sol perpetuo
no se oculta jamás.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Trance


I
Se pensaba en los círculos de piedra
en la arena
en una creación;

fue el inicio
en la luna creciente
hasta el sol caído
del día después.

La arena recrudeció en el sol
encendida por el cosmos
que a la noche
no es sino un simple espejo
de lo que no se ve.

II
Fuiste vos día
en tu nombre
que nadie dice

y que no montañas
sino nombre
para lo que estaba ya.

Tu lengua
se encerró en todas las cosas
en tu círculo en expansión

y dijiste arena
y dijiste tiempo
ahora y después

dijiste todo el himno
de muchos días
que en la sed y el hambre
partiste a completar.

III
En la cima
entre toda esta roca
en la cima
habías de gritar un nombre

No te aferraste en el día
no te aferraste en la noche
no te aferraste en el día
no te aferraste en la noche
no te aferraste en el día
te aferraste en la noche

y repetiste cien veces la sed
cincuenta veces el hambre
pero ya no círculos
sino el sentido
que tu propio nombre al escalar.

En la cima
arriba de la sangre
y las manos
y la arena aérea
en la cima

viendo el día
y la noche
en un baile sin sentido
en la cima,
en la cima
no hay asiento de estrellas.

IV
El nombre fue gritado
y se agitó el este
se agitó el oeste

pero el norte y el sur
aún lejos
esperaban tu caminar.

Y caíste de la montaña
sobre la sed, sobre el hambre
y las piedras fueron tu alimento
por días y días
en que tus pies
arena
y tu nombre
aún rebotando en el viento.

V
Te arrojaste en el hielo
con tus pies y tu sangre
y tu arena
y tu año de sed
detrás

Tus pies desarmados de la sal
durmieron en la nieve

tus manos inexistentes
reconocieron el frío
y corriste a otra montaña
porque ya
no querías estar en el suelo.

Fue tu norte la muerte de los pájaros
fue tu norte la resurrección del fuego
al que ansiaste al alba
cuando vos y tus manos
despreciaban la sed
y despreciaban el agua

y tu sur del hielo de dos años
entre el este el oeste
cayendo por todo el sol interminable.

VI
El sur se ha ido
tus rodillas no lo hallan en la tierra
tus manos no lo hallan en el aire
tu boca no lo halla en el agua
no está

se evaporó
y el equilibrio
de los signos
fue roto

fue roto
el equilibrio de los signos
y en el desbalance
se trastocaron tus nortes tus sures
tus oestes tus suores tus nuortes tus
oeores tu terus ut resus coranseuos
essreuo sut ronesue eurrue rsou iqpiora
eqelti uvbir ustrsa
sutvar enimas elie elies
eli alies torumf agriea ujes serg geas swey yews saz zxs sefgy yukop lkiuyt redsaz xsqer ghiopl mnhujb gvde sazxcfe rtyu uiopliu juhgre
zofenl lmeine eni ine onqqno iaeccias undeu undeiti
luo u oujesdt duerfgaf euner inire spoujl hioju iel niso ial meket optiy ruh tigv
i n g u n e k i hre ohm mre omh

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Burbuja de Cristal


En pies por la casa
y el frío y no tengo
la chimeneas esas, de los cuentos.

Los pies y el frío en la casa
por ser el héroe del sol
que está lejos, muy lejos.

Una espada de madera
los dragones, las princesas
y la frazada, la capa
del sueño frágil en el cristal.

Nadie hay
entre el suelo y mis pies,
el frío me abraza
y me anima a correr
a buscar el sol
que lejos
de la ventana está.